La burbuja inmobiliaria vuelve a España y la casa más vista de todas las agencias se prepara para que, una temporada más, la visiten todos los espectadores.

Mi casa es la tuya, que presenta el incombustible y polifacético Bertín Osborne, prepara la que será su sexta temporada, una más si contabilizamos la que con tanto éxito se emitió en TVE1.

Según nos facilitan nuestras fuentes, la productora no escatima en medios de producción, agenda de contactos y mucha seguridad privada para que, la temporada que están grabando, vuelva a las audiencias de las dos primeras, las cuales superaban los 18 puntos de share.

La Costa del Sol podría ser el lugar elegido para que Bertín atienda, como gran anfitrión que es, a sus amigos más Vips. Parece ser que un gran dispositivo de seguridad, mucho secretismo y contratos de confidencialidad rodean a la temporada que podría ser, o la más vista, o la última.

Ni hoteles ni paseos: los invitados, como si sus vidas peligrasen, viajan en furgonetas con cristales tintados y duermen en la nueva casa de Osborne, cuyos alrededores están custodiada por un equipo impreciso de agentes de seguridad privada.

Parece ser que ya han grabado los dos primeros programas de la temporada y los dos invitados, o mejor decir tres, tienen mucho en común: un gran apellido y muchas portadas de papel couché.

Si se cumplen los pronósticos de nuestro “agente infiltrado”, la nueva temporada va a ser muy entrañable y, por qué no decirlo ahora, loca.

Hasta nuestra Redacción han llegado dos objetos que supuestamente pertenecen a los primeros invitados de la sexta temporada de Mi casa es la tuya. Juzguen ustedes mismos: ¿quiénes serán?