Málaga,  con sus contrastes de colores, aromas y culturas se convierte, junto a dos despampanantes bellezas londinenses, en las protagonistas de nuestro primer reportaje de “Una experiencia de lujo”.

Lujo va asociado a cosas prescindibles que suponen gran gasto de dinero o de tiempo; pero el lujo (del que podríamos discutir sobre definiciones filosóficas menos tangibles) se convierte en sublime cuando en la ecuación entra factores como la tecnología más avanzada, artesanía, amistad, tiempo de ocio y Andalucía.

Cansado de viajes por todo el mundo, compaginando avión, coche, tren… comidas en áreas de servicios y alguna vez un “pans and company” entre sesión y sesión; por eso, cuando llego a mi tierra y tengo tiempo libre, quedo con amigos y hacemos lo que mejor se nos da: desconectar.

 

En esta ocasión, me cito con Alejandro González en las instalaciones que C. Salamanca dispone en la “milla de oro” de Marbella, y de la que él es Director de Marketing. Puede ser una mañana cualquiera, porque en la Costa del Sol cualquier día es bueno gracias al paradisiaco clima y la predisposición de encontrar amigos dispuestos a disfrutar de los “lujos“ que nos regala la amistad.

Nada más de bajarme del taxi, y entrar en las Instalaciones de C de Salamanca, respiro un ambiente diferente, entro en el mundo del motor de la alta gama, expositores y muestrarios con los mejores cueros de variados colores, llantas que parecen sacada de una película futurista, y ,unas carrocerías dignas del mejor sueño de un aficionado al motor.

Hoy me toca disfrutar de la belleza y lujo, Alejandro con dos llaves en la mano se dirige a mi; sin dejarme articular palabra alguna, me enfrenta delante de dos bellezas que me inspiran una fuerza que no se, si seré capaz de controlar: la personalidad robusta con rendimiento deportivo del Continental GT V8 S descapotable y el diseño contemporáneo del Flying Spur W12, la máxima expresión de fastuosidad, belleza y elegancia.

¡Me ha enamorado! El Continental GT V8 S con su elegante y poderosa presencia que, con su pintura metalizada “Aquamarine”, hace envidiar al cielo más despejado de Marbella. Es pura personalidad, es evidente que los continental GT V8 S tienen una características que los hacen diferenciarse de sus hermanos de marca: una rejilla matricial en negro brillante con una barra central y un marco cromado, un emblema con la B de Bentley en esmalte rojo y un parachoques delantero más bajo con tres segmentos matriciales en negro, separados por unos característicos embellecedores a juego con la carrocería. El elemento divisor delantero, los estribos laterales y el difusor trasero acabado en negro Belugo, no hacen sino realzar aún más el diseño de su exterior.

Nunca una figura me había dejado tan embelesado; con parsimonia y mucha elegancia -porque este coche tiene alma y debes ser elegante con él- me acerco y lo rodeo para ver su trasero… ¡sin palabras! sus exclusivos tubos de escape cromados en forma de ocho, su bastidor oscuro más bajo y su emblema de la B en esmalte rojo en el portón del maletero marcan aún más la personalidad deportiva y contemporánea del V8 S.

 

Pero si el el V8 S me había enamorado, el FLYING SPUR W12 me fascinó. Es un desplante a todos los preconceptos de las proporciones, de como algo tan robusto, con total respeto a los rasgos tradicionales de Bentley, es totalmente contemporáneo, dinámico y elegante que, con su carrocería pintada de “Anthracite”, no hace si no hacerlo más imponente,elegante y atractivo.

Una voz me despertó de mi particular y momentáneo éxtasis: -”… Yo de copiloto!” Era mi compañera Inés Borrego, directora de Onda Cero, que me observaba junto a Alejandro, y que venía para lo que habíamos quedado esa mañana: “Pasar un día de lujo” entre amigos.

No me preguntéis como y qué pasó, pero en algún momento entre presentaciones, risas y algún cotilleo me encontré sentado en el Continental GT V8, dirección a Ronda y precediéndome en esta improvisada caravana, Inés disfrutando del paisaje y el confort de fastuoso FLYING SPUR W12 con Alejandro de piloto.

 

Capota bajada y cristales subidos compruebo en primera persona, dentro del habitáculo del Continental, como se forma una micro atmósfera donde sientes el calor del sol y que, gracias aun inteligente sistema de deflector de aire que pone coto a las turbulencias dentro del habitáculo cuando viajamos sin capota, permitiéndonos disfrutar de las sensaciones que aporta viajar en un descapotable.

Este vehículo es una maravilla, nada más activar “el sillón masajeador” comienzo a recibir un desestresante masaje mientras conduzco subiendo hacia Ronda ,sintiendo, en cada recta, cada curva de las sinuosa A-397 todo el poder del impresionante motor V8 de 4 litros con la potencia máxima de 528CV con 680 Nm de par que, sumada a su transmisión automática de 8 velocidades y relaciones cortas, impulsaba al Continental GT V8S para acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 4,5 segundos. Lo disfruto, suave de llevar a pesar de su gran tamaño y peso, y me recuerda a un cachorrito de gato, puede parecer todo mimo y te saca las uñas y se convierte en tigre cuando aceleras.

 

Unos kilómetros de puras emociones y sensaciones, hacemos un stop en la Zagaleta. Ahora, de regreso, me toca disfrutar con el Flying Spur W12. Me acomodo en el asiento de piloto y me integro en un distinguido habitáculo diseñado para elevar a la máxima expresión el confort y la elegancia a la vez que incorpora cómodas prestaciones, como su sistema de acceso WI-FI de a bordo. Su interior ha sido fabricado por artesanos, haciendo que sus acabados sean bellos, impecables y personalizados.

Encender el corazón del Flaying Spur W12, es darle vida al motor más emblemático de Bentley, el formidable W12 de 6 litros y doble compresor. Estas cifras espectaculares se complementan con un sistema de desplazamiento variable con el que el motor puede funcionar a media potencia con seis de sus doce cilindros, de modo que logra reducir el consumo de combustible y las emisiones, sin renunciar a su refinamiento ni a su rendimiento.

 

Potencia descomunal envuelta en puro lujo y comodidad, compruebo todo su potencial cuando en la autopista piso el acelerador y su motor W12 hace gala, dentro de los márgenes de la ley, de su poder porque pasar de 0 a 100 km/h. En tan solo 4,6 segundos y alcanzando los 320 km/h, lo avala para ser el sedán de lujo mas veloz de la faz de la tierra. Os garantizo que el Flaying Spur W12 está creado para convertirse en el automóvil de lujo por excelencia ideal para trabajar o relajarse durante los trayectos.

Llegamos al Hotel Puente Romano Beach Resort & Spa Marbella, y allí nos recibe la siempre atenta directora de comunicación, Laura Bailén. Como es de costumbre, paseamos por su cuidada y elegante arquitectura andaluza que abraza un único y fabuloso jardín subtropical. Terminamos nuestra “jornada de lujo” sentados en la mesa del Beach del Hotel, donde disfrutamos de otro de los placeres de la vida: la gastronomía.

Después de una agradable tarde, me decanto de nuevo por coger el sport, y regresamos a las instalaciones del concesionario C de Salamanca, punto de referencia a nivel nacional en la distribución y venta de las mejores marcas de automoción.

La experiencia, fantástica… quiero seguir soñando pero tengo que despertar, así que me resigno y a regañadientes entrego la llave.

Como diría Bogart, “siempre nos quedará Casablanca”. ¡Quién sabe…si nos quedara otra ocasión!